Casi un millón y medio de visitantes colmaron los pasillos de la exposición que finalizó el 16 de mayo último, en una edición considerada histórica tras las restricciones impuestas por la pandemia de Covid-19.
Por fin el stand de Alcohólicos Anónimos está listo. ¡Justo a tiempo! La Feria Internacional del Libro abre sus puertas a cientos de personas que aguardan para ingresar ante las puertas del predio de La Rural, frente a Plaza Italia, en Palermo, C.A.B.A. En instantes comienzan a llegar al stand los primeros interesados. Se suceden con todo tipo de consultas. Una de las primeras en acercarse fue la docente Graciela y su grupo de alumnos del Colegio N° 8 de José C. Paz, provincia de Buenos Aires. “Tenemos un alto número de alumnos y alumnas con consumos problemáticos”, comenta, ante la consulta de El Sendero.
-¿Y de qué modo trabajan frente a este problema?
El próximo jueves estamos iniciando el primer Taller de Prevención de Adicciones para chicos del Ciclo Básico y de Secundaria Superior.
-Con respecto al alcohol… ¿ha notado algún exceso en la manera de beber por parte de sus alumnos?
En los alumnos de 6° año sí, generalmente los días lunes es difícil dar clases porque vienen todos/as con mucha resaca porque están consumiendo alcohol desde el viernes, mezclado también con otras drogas. Esto genera ausentismo físico y ausentismo mental; recuperar a un pibe o piba con resaca nos lleva 48 horas... por ahí el miércoles logramos rescatar su atención.
“La fe por sí sola no salva. Él tiene que actuar, tiene que hacer algo. Tiene que LLEVAR EL MENSAJE a otros. Si no lo hace así, recae, se marchita y muere… Cada grupo de A.A., como tal, también tiene que funcionar, tiene que hacer algo. Tiene que servir para su fin asignado o, si no, también se marchita y se desintegra.” Del libro “El lenguaje del corazón”, capítulo “Servir es vivir”.